Nos referimos a que nuestros fulares no estiran en ninguna dirección. Son rígidos, no elásticos. Sin embargo, esto no significa que sean duros. Los elásticos han dado a conocer el porteo, pero cuentan con algunas desventajas:

Los fulares elásticos no son 100% de fibras naturales, lo que los hace muy calurosos. Se desaconseja su uso después de unos 6-8 kilos, dependiendo de la tela porque se cuelgan y puede representar incomodidad o dolor de espalda para el porteador. Un elástico, por seguridad, jamás puede usarse a la espalda ni en amarres con un sólo pase de tela, debe tener 3 al menos, lo que empeora el calor. Muchos de estos fulares se elaboran con telas muy variables que desde el inicio no fueron diseñadas ni probadas para cargar. Nuestras telas se diseñan, producen y prueban para ese propósito. Cuentan con certificados internacionales que demuestran que tanto las fibras como los teñidos son libres de tóxicos. Al ser tejidos rígidos (no elásticos) no tienen límite de peso y pueden usarse para cargar en un sinfín de posiciones y amarres con seguridad.